Cada proyecto requiere más que traducir o diseñar: requiere entender la intención, el origen y la sensibilidad cultural detrás de cada palabra. Nuestro proceso combina escucha, análisis y precisión japonesa para transformar ideas en mensajes visuales y lingüísticos claros, coherentes y listos para funcionar en España y Japón.
Trabajamos de forma estructurada para garantizar resultados que respeten significado, sonido, estética y contexto cultural. Escuchamos, analizamos, creamos, refinamos y entregamos con intención, cuidando cada detalle para que el diseño funcione en ambos mercados.
Escuchamos y entendemos tu idea en profundidad.
Nos cuentas qué quieres transmitir, qué valores te representan y cuál será el uso final del diseño. Analizamos matices culturales, sensaciones y objetivos para asegurarnos de que la propuesta respira coherencia desde el principio.
Creamos opciones con intención y significado.
Generamos diferentes propuestas en japonés o castellano —kanji, nombres, palabras o mensajes— y te explicamos de forma clara el contexto, la lectura, el sonido y el sentido profundo de cada una. Te ayudamos a elegir la que mejor expresa tu identidad o la de tu marca.
Refinamos hasta lograr precisión estética y cultural.
Ajustamos la propuesta según tus comentarios y la validamos con nativos japoneses y españoles para garantizar una expresión natural, elegante y funcional en ambos mercados. Pulimos sonido, equilibrio visual, ritmo y coherencia.
Recibes tu propuesta final, lista para usar.
Entregamos el diseño final en formato digital o imprimible, junto con recomendaciones de uso para web, impresión o branding. Si lo necesitas, ofrecemos una ronda adicional de ajustes y asesoría.
Cuéntanos sobre tu idea y te informamos sin compromiso en menos de 24 horas.